- Nadar en aguas cristalinas
La bahía de aquí es tranquila y está bien protegida, así que es ideal para darse un chapuzón. Tanto si solo te metes un poco en el agua como si te pasas horas flotando, esta es de esas playas en las que el agua prácticamente te invita a entrar. - Esnórquel por la costa
Con una visibilidad sorprendentemente buena y olas suaves, los bordes rocosos de la playa son ideales para ver pececitos, rayas e incluso algún que otro dragón marino, si tienes suerte. - Apúntate a un crucero para ver delfines o ballenas
De mayo a noviembre es la mejor época. Los barcos salen de Huskisson y suelen pasar por Hyams Beach de camino a aguas más profundas. Si tienes buen ojo, puede que incluso veas ballenas saltando desde la playa.
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